sábado, 7 de marzo de 2009

lo infinito

si la mente cree que es yo,
la condición de ese yo es finita.
si la mente comprende que no es yo,
lo infinito se hace perceptible.
ahina

mente poderosa? jajaja


la mente no tiene poder sobre el infinito.
la mente no puede hacer desaparecer LO QUE ES.
ahina

silenciar al ruidoso?

eres lo que eres.
a veces la mente cree que "yo" es el ruidoso y desea silenciarlo.
mas simplemente basta "mirar"
quién eres tú.
ahina

camino de preguntas

la mente piensa que las preguntas son repetitivas,
quién eres tú?
quién pregunta?
quién dice?
dice: sí!, ya me he hecho esas preguntas, ya las conozco, quiero más...
pero si aún sigues indagando y preguntando
es que aún no has hecho
todo el camino de las preguntas.
ahina

historia zen


la realización de un instante ve un tiempo infinito.
el tiempo infinito es como un momento.
cuando se comprende el momento infinito
se comprende la persona que lo está viendo.

martes, 24 de febrero de 2009

cuento zen

Cerca del templo donde vivía el maestro Hakuin, vivía una joven con su padre.
Su nombre era Osatsu, y aunque según la tradición japonesa ella estuviese en edad para casarse, por más que su padre insistiese ella no quería hacerlo, prefiriendo estudiar los Sutras.
Cierto día, después de leer un Sutra, tiró el libro sobre una mesa y se sentó encima de él,
dando fuertes carcajadas.
Asustado, su padre fue a ver a Hakuin en busca de consejos. El maestro resolvió ir a hablar con la joven. Al ver llegar a Hakuin ella sonrió y se sentó enfrente suyo.
“Me dijeron que te sentaste encima de un Sutra”, preguntó el maestro.
“Sí”, respondió la mujer, “pues soy más digna de respeto que un simple libro de sutras.”
Hakuin la miró y dijo:
“En ese caso es mejor ir para el templo y no permanecer más en casa”.
A partir de ese día Osatsu practicó Zen bajo la orientación de Hakuin.
Después de algún tiempo, siguiendo los consejos del maestro, ella se casó y tuvo hijos, aunque continuaba practicando Zen.
Cuando envejeció, ella tuvo nietos, a los que amaba mucho.
Ya entonces era considerada una sabia maestra.
Un día sucedió que uno de sus jóvenes nietos enfermó y murió.
En el día del funeral, Osatsu abrazó el ataúd y lloró mucho. Uno de los presentes, extrañado, le dijo:
“Entonces, aunque seas Iluminada por la Sabiduría, sufres más que nosotros?”
“Yo amaba mucho este nieto mío!” dijo simplemente la sabia Osatsu, entre lágrimas.

viernes, 28 de noviembre de 2008

preocupación

mira los lirios del campo...
mira las aves del cielo...
eso que crees ser está tan preocupado
porque no puede ver que es parte de lo que ve.
ahina